Palacios y David Jiménez dieron el triunfo a los de Arbeloa en un partido que terminó con el filial blanco jugando con nueve futbolistas (2-1)

El Castilla celebrando el gol. Foto: Real Madrid
El Real Madrid Castilla logró una trabajada victoria ante el Barakaldo (2-1) en el Alfredo Di Stéfano en un encuentro marcado por la intensidad, el sufrimiento final y la solidez competitiva del conjunto dirigido por Álvaro Arbeloa. El filial blanco consiguió así su quinta victoria consecutiva como local y confirmó su fortaleza en casa en una jornada muy importante de la Primera Federación.
El partido comenzó con un Castilla decidido a imponer su ritmo desde los primeros minutos. Apenas transcurridos tres minutos, Yáñez probó suerte con un potente disparo desde fuera del área que obligó a Ispizua a intervenir para evitar el primero del encuentro. El filial madridista monopolizaba la posesión y trataba de generar peligro constantemente por las bandas.
El Barakaldo respondió poco después con un cabezazo de Galarza que atrapó con seguridad Fran González, uno de los protagonistas del encuentro. El conjunto vasco buscaba hacer daño mediante transiciones rápidas y balones largos, aunque el Castilla se mostraba sólido en defensa gracias al trabajo de Joan Martínez y Valdepeñas.
Palacios adelanta al Castilla
Con el paso de los minutos, el conjunto de Arbeloa comenzó a encontrar más espacios entre líneas. Thiago y Cristian David manejaban el ritmo del partido desde el centro del campo, mientras Álvaro Ginés aparecía constantemente para conectar el ataque blanco.
El premio llegó justo antes del descanso. En el minuto 44, Thiago inició una gran jugada ofensiva y Álvaro Ginés filtró un magnífico pase para Palacios, que definió con mucha calma ante la salida del guardameta visitante para colocar el 1-0 en el marcador.
El tanto hizo justicia a una primera mitad dominada por el Castilla, que logró marcharse al vestuario con ventaja y mejores sensaciones sobre el césped del Alfredo Di Stéfano.
El Barakaldo responde tras el descanso
La segunda mitad arrancó de la peor manera posible para el filial madridista. Apenas seis minutos después de la reanudación, Albizua consiguió controlar dentro del área y asistió a Sabin Merino, que superó a Fran González con un disparo raso para devolver la igualdad al marcador. La jugada fue revisada por una posible mano previa, aunque finalmente el gol subió al marcador.
El empate dio confianza al Barakaldo, que comenzó a crecer en el partido y rozó incluso el segundo tanto con un nuevo cabezazo de Sabin Merino que obligó a Fran González a realizar una gran intervención.
El encuentro entró entonces en una fase mucho más abierta, con alternativas para ambos equipos y muchos espacios a la espalda de las defensas.
David Jiménez decide el partido
Cuando más sufría el Castilla apareció nuevamente la calidad ofensiva del conjunto blanco. Thiago condujo una transición rápida desde el centro del campo y filtró un gran balón para David Jiménez, que atacó el espacio con mucha inteligencia y definió con precisión en el mano a mano para firmar el definitivo 2-1 en el minuto 73.
El gol devolvió la tranquilidad al filial madridista, aunque el tramo final todavía guardaba mucha tensión. Arbeloa movió el banquillo para refrescar piernas, pero el Castilla terminó sufriendo tras las expulsiones de Mesonero y Leiva en los últimos minutos.
Con dos jugadores menos, el equipo blanco tuvo que resistir los últimos ataques del Barakaldo prácticamente encerrado cerca de su área.
Fran González sostiene el triunfo
En el descuento apareció la figura de Fran González para asegurar definitivamente los tres puntos. El guardameta madridista realizó varias intervenciones de mucho mérito y salvó el empate con una espectacular parada a un remate de chilena de Eric en los últimos instantes del encuentro.
El Castilla supo sufrir hasta el pitido final y terminó celebrando una victoria de enorme valor ante un rival directo en la clasificación. Además del resultado, el conjunto blanco volvió a dejar muy buenas sensaciones competitivas y confirmó su gran momento como local.
Con este triunfo, el filial madridista prolongó su excelente dinámica en el Alfredo Di Stéfano y continuó asentándose en la zona alta de la Primera Federación.
